Me encanta escribir y viajar, desde el 2008 tengo este blog donde comparto mis pensamientos, sentimientos y mis aventuras con palabras.

12 septiembre, 2026


¿En dónde quedaron las cartas escritas a mano?

¿En dónde quedaron las plumas de tinta? El señor Darcy escribiendo a su amada Elizabeth.

En donde puedo volver a encontrar un caballero que exponga sus afectos en papel, que se ensucie las manos con su caligrafía imperfecta manchando permanentemente la promesa del amor para siempre, que con la mirada intensa se fija únicamente en la dueña de sus versos. Versos que delatan su profundo deseo de admirarla.

Admirarla al amanecer, competir con la luz por tocar su piel.

Admirarla al atardecer, competir por su mirada que se desvía hacia el horizonte.

Admirarla al anochecer, competir con la oscuridad que oculta sus deseos.

Quisiera volver a los tiempos, en que la tecnología no le robaba al cartero la misión importante de confirmar los sentimientos con la lentitud que le llevaba entregar cada una de las respuestas que eran importantes, que eran escritas con la total certeza de sus sentimientos.

En donde puedo volver a encontrar a ese caballero extinto que me haga recuperar el anhelo de esperar esas cartas que confirmen que puedo volver a querer…

Un abrazo de papel,
Selene de la Noche

03 mayo, 2026


Hay una estrecha brecha entre soltar y sostener. Soltamos cuando no queda de otra que apartarse. Sostenemos cuando hay esperanza de seguir. Parece sencillo.

Pero a veces confundimos soltar con sostener, nos aferramos a sostener lo que deberíamos soltar, con esa esperanza de que podemos reparar esa brecha que no se cierra.

Y tenemos que irnos, sabemos que deberíamos irnos y no nos vamos por el miedo a perder.

Esa pérdida de lo que pensamos nos pertenece, lo cuidamos y ya se vuelve parte de lo nuestro.

Tal vez por eso es tan difícil soltar, creemos que nos pertenece, estamos tan aferrados a cosas materiales que todo lo demás se vuelve como si fueran posesiones.

Pero a veces también confundimos sostener con soltar, deshacemos lo que deberíamos sostener, con esa certeza de que reemplazar es mejor que reparar lo que se cree dañado.

Estamos en la era de lo desechable, lo que usamos una vez se bota, se descarta. Hay muchas cosas que podemos tirar porque ya sabemos que podemos adquirir más. Tal vez por eso es tan fácil soltar, creemos que podemos reemplazar por otro, siempre buscando algo nuevo, algo mejor, más actualizado, estamos desligados a las cosas que todo parece desechable.

Entonces cuando soltar sin ser posesivo, cuando sostener sin ser desechable?

Mi querido viajero, no tengo una respuesta única, depende de la situación.

En mi caso la vida me ha arrancado a las malas cuando no he podido soltar y me ha vuelto sobreprotectora con lo que no quería quedarme.

He vuelto a buscar lo antiguo, lo duradero.

He vuelto al pueblo, al campo, donde todavía se ven esos amores incondicionales, donde se recogen los frutos directamente de los árboles, donde las pequeñas cosas de la vida se vuelven las grandes y mejores formas de vivir.

Donde lo sencillo es aferrarse a lo cotidiano, donde lo difícil es deshacernos de los atardeceres.

He dejado la ciudad, los vicios, la prisa, lo importante.

Como si hubiera tenido que recorrer el mundo para darme cuenta de que estar en casa es el mejor momento donde puedo estar.

☀ Selene de la Noche ☾ ❤

16 febrero, 2026


Siempre he sido de muchas ideas, estar haciendo cosas diferentes, pero hay veces que me ilusiono tanto con un proyecto que al final de tanto esfuerzo no da resultados.

Nadando en un mar de obstáculos me da un calambre que me quiere ahogar, lucho por continuar, por flotar esperando se pase, pero llega la desesperación y me comienzo a hundir más.

Y sigo, sigo intentando porque creo que si me esfuerzo eventualmente dará sus frutos. Trato de luchar con el que cada error es un aprendizaje para superar el fracaso. Nada funciona.

Y ya escuché cada sermón de lo que debería hacer para continuar. Solo queda respirar, descansar, sanar y continuar. Pero qué pasa si luego de descansar se me hace tan difícil levantarme para continuar?

Trato de recordar esos primeros instantes en que soñaba e imaginaba lograrlo, la ilusión de iniciar cosas nuevas, el cómo lo sentía en mis manos y ahora se me escapan como viento, es tan difícil que se vuelan de mis anhelos.

Cómo recuperar ese anhelo destruido por los fracasos?

Trato de recordar las pocas veces que me han salido las cosas, la sensación de satisfacción al terminar cada proyecto, aunque no haya dado los resultados esperados se sentía alcanzar la cima y justo quedarse sin agua, pero llegaba. Agotada, pero llegaba. Destruida, pero llegaba. Aunque no me quedara nada.

De verdad vale la pena esforzarme tanto por terminar?

Qué difícil es decidir si terminar de retomarlo hasta finalizarlo o terminar de acabarlo por completo. Hay veces que aunque la ilusión al comenzar sea tan grande, hay que soltarla y darle un final como una obra gris que estuvo mal construida y cuesta derrumbarla, pero cuesta mucho más terminar destrozada.

Cuando comencé a realizar viajes cortos para escribir las cartas viajeras por el mundo, comencé a darme cuenta: no era que me llamara mucho la atención visitar todos esos lugares. Era más por las historias de las personas con las que hablaba aunque no hablara mucho, eran más esos sentimientos que me evocaba estar en ese lugar con esas personas, y aunque algunas veces no hablé con nadie, yo misma me sentía que viajar era más que visitar, era la yo ahí en ese lugar, en ese momento, observando, escuchando, reflexionando, con todos los sentidos, dejando volar mi imaginación. Para sentir que era un viaje especial no necesitaba ir a la Luna, solo observar la cotidianidad. No hay mejor viaje, no hay mejores historias, que la cotidianidad de los lugares que visitamos.

Escribí las cartas, veintidós cartas, de distintos municipios, entregué unas quinientas, solo he publicado en redes las dos primeras, unas me gustaron, otras no, otras las quiero reescribir, por ahora están en el baúl del tesoro… Publicar en las redes sociales era muy estresante, por eso prefiero entregarlas en físico, ahora lo hago para tratar de darme a conocer así el algoritmo no me muestre a casi nadie, y este formato de cartas cortito me ha gustado, sin tanto complicarme como lo hice en las otras cartas.

A veces uno se aferra a seguir el camino de otro, porque hace algo que nos gusta, nos gusta en ese momento, y termina siendo algo que no es para nosotros, creo eso fue lo que me pasó. Me siento más tranquila solo escribiendo estas cartas, con mis pensamientos y poesía viajando desde la cotidianidad.

A veces solo hay que cambiar el rumbo de los sueños, extrañaba dejar cartas en buzones y por supuesto que quiero seguir siendo la escritora de cartas.

☀ Selene de la Noche ☾ ❤

08 noviembre, 2025


Revivir la poesía
Los versos que riman al compás de los latidos del corazón
Las frases que detallan armoniosamente los adjetivos vacíos
Las cartas a mano que hasta la caligrafía expresa emociones
La espera del cartero que solidificaba el amor duradero

Escribir la poesía
El toque único de la belleza en letras
El amor de conquista al entregar una carta
El poder de la imaginación que aviva esperanzas
La sutileza de elegir las palabras adecuadas

Escuchar la poesía
La música que entonan las sílabas al leerlas
La larga espera que recorta el tiempo moderno
La calma que encuentra paz en el ruidoso afán
El ritmo que balancea los cuerpos armoniosos 

☀ Selene de la Noche ☾ ❤

12 septiembre, 2025


Quería sostenerte,
con todas mis fuerzas me aferré a tu abrazo,
un abrazo que me empujaba
un abrazo que me necesitaba
un abrazo que se iba y volvía,
no me podía rendir en repararte.

Quería soltarte,
con mis pocas esperanzas me resigné a tu calor,
el calor que me arrullaba
el calor que me enfriaba
el calor que me quemaba y me aliviaba,
no podía seguir rompiéndome.

Quería soltarte. Quería sostenerte.
No me sostenías, ni me soltabas.

Te dejo,
no porque quiera soltarte
no porque quiera sostenerte

Te dejo,
para quedarme

Quedarme con mi fuerza
Quedarme con mis esperanzas

Mis fuerzas que todo lo pueden lograr
Mis esperanzas que todo lo pueden reparar
Excepto, a ti, contigo.

☀ Selene de la Noche ☾ ❤

26 agosto, 2025


Te recuerdo

En el sentimiento que me queda, que ahora puedo estar completamente segura de que era amor verdadero. Amor de esos que duelen y no es fácil dejar. Amor de esos que enseñan y es fácil apartar.

Te recuerdo

En esos momentos que pensaba lo mucho que te quería mientras me reflejaba en tus ojos. Momentos que no se olvidan. Momentos que no significaban nada.

Te recuerdo

En el adiós que nunca nos despedimos. El adiós para siempre que nos decíamos a cada rato. El adiós que se olvidó de nosotros.

Te recuerdo

Feliz, aunque no sea conmigo, te recuerdo.

☀ Selene de la Noche ☾ ❤

27 julio, 2025

Los únicos besos que ahora quiero... el michi: besos de mierda jejej

De chicas nos leen los cuentos del príncipe que nos rescatará y nos hará felices. Pero nadie habla de los abusadores. Nadie nos entrena para defendernos de los lobos que están al asecho. Nadie nos dice que los cuentos no son como la vida real, que no va a venir un cazador, ni un príncipe a rescatarnos de las entrañas del lobo. Al abusador de mi primer beso lo llamé el odontólogo.

Unos días después del abuso, fue que me cuadré con mi primer novio. ¿No se podía esperar a que yo tuviera mi primer beso con mi primer amor?, ¿un beso lindo, agradable e inolvidable? No, el abuso no espera. Así que esa vez me dije: ese no fue mi primer beso, voy a hacer de cuenta que fui a una cita al odontólogo: como cuando te meten uno de esos aparatos en la boca que tanto odiamos. Ese día fue como un odontólogo que me hizo toda una limpieza bucal. Yo creo que me quitó hasta las caries con esa lija de lengua y babas de moco. Asco.

☀ Selene de la Noche ☾ ❤

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