Me encanta escribir y viajar, desde el 2008 tengo este blog donde comparto mis pensamientos, sentimientos y mis aventuras con palabras.

12 septiembre, 2023



Alguna vez pensé que haría grandes cosas, como salvar el mundo, inventar algo que cambiara el rumbo de la historia. Apenas he podido salvarme a mí misma.

Al parecer con el paso del tiempo van cambiando tanto las cosas, que ya no eres esa joven soñadora. La realidad te hace estrellarte muy duramente, hasta que apenas eres capaz de seguir levantándote, y a veces llegas a no querer levantarte más.

Creo que he durado mucho tiempo sin poder levantarme, dejar de soñar imposibles en los que tenga que luchar con todas las fuerzas y terminar noqueada. El miedo te invade y ya no quieres escuchar más de esos predicamentos de que si tienes miedo hazlo con miedo. Si tienes miedo no salgas hasta que el peligro se vaya y puedas salir sin miedo. No lo sé.

De cara en el suelo, dejas de mirar a ese horizonte lleno de sueños, ese camino largo que parece infinito. Te detienes a observar ese suelo, ese pedacito de espacio que te corresponde en este vasto universo. Y entonces tocas la tierra, ves crecer una planta y es mágico. Así comienzas a ver las pequeñas cosas de la vida.

♪♬Uno se despide, insensiblemente, de pequeñas cosas
Esas cosas simples Que quedan doliendo En el corazón♪♬

En ese pedacito de espacio, están esas pequeñas cosas, ese círculo que verdaderamente importa. Uno no nace súper héroe para salvar al mundo, uno nace para vivir la propia vida que con acciones simples pueden reflejarse con el paso del tiempo. Estando con los que verdaderamente le importas y siempre han estado y estarán para ti. Al final solo quedan las pequeñas cosas que valoramos y nos damos cuenta hasta que las extrañamos.

Ese círculo de pequeñas cosas, las que extrañamos cuando no están, es ahí donde debemos estar. Las cosas queridas que cuando las tenemos, sentimos que no necesitamos más. De cara en el suelo, nos maravillamos con un brotar, y llega la calma, y ya no te quieres levantar más.

Ya no te levantas para recorrer el mundo, ahora te quedas para disfrutar de tu pequeño mundo. Así se llega a la cotidianidad. Así se comienzan a apreciar esas pequeñas cosas que te dan tranquilidad.

Sin miedo sales a recorrer ese lugar conocido, que cambia todos los días sin percibirlo. Ese lugar de paz que recorres a diario.

Desde hace rato dejé de soñar con imposibles, y comencé a apreciar los días cotidianos. Dejé de preocuparme por los problemas del mundo, y comencé a aportar lo poco que tengo desde mi pequeño espacio.

♪♬Uno vuelve siempre
A los viejos sitios donde amó la vida♪♬

☀ Selene de la Noche ☾ ❤

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Boyacá - Colombia