De chicas nos leen los cuentos del príncipe que nos rescatará y nos hará felices. Pero nadie habla de los abusadores. Nadie nos entrena para defendernos de los lobos que están al asecho. Nadie nos dice que los cuentos no son como la vida real, que no va a venir un cazador, ni un príncipe a rescatarnos de las entrañas del lobo. Al abusador de mi primer beso lo llamé el odontólogo.
Unos días después del abuso, fue que me cuadré con mi primer novio. ¿No se podía esperar a que yo tuviera mi primer beso con mi primer amor?, ¿un beso lindo, agradable e inolvidable? No, el abuso no espera. Así que esa vez me dije: ese no fue mi primer beso, voy a hacer de cuenta que fui a una cita al odontólogo: como cuando te meten uno de esos aparatos en la boca que tanto odiamos. Ese día fue como un odontólogo que me hizo toda una limpieza bucal. Yo creo que me quitó hasta las caries con esa lija de lengua y babas de moco. Asco.
☀ Selene de la Noche ☾ ❤

No hay comentarios.:
Publicar un comentario